sábado, 4 de septiembre de 2010

HISTORIAS PARA NO DORMIR. Una de amor.

LOS RELATOS DEL TITO JOSELFO
Bien, pues la historia de esta historia es bien simple... después de tanta sangre y violencia como derramé en mis dos primeros relatos, decidí que iba siendo hora de sacar mi lado más sensible y tierno, y dar a luz el más hermoso y diabético relato de amor que jamás leyere solterona alguna... Así nació "Mucho amor"...un intenso paseo por el romanticismo y el melodrama más auténtico y profundo que ni Corín Tellado jarta de Licor 43. Joerse ahí el que lo lea y que se pinche insulina si le da un mareo.

-.MUCHO AMOR.-
- ¡Cerillas!...¡cerillaaas!- Gritaba la pequeña violetera enamorada con su canasto a cuestas y la gente no le echaba cuenta...
- ¡CERILLAAAAAAS!!!, ¡¡¡¡CERIIIIIIIIIIILLAS!!!- Pero nada...
- ¡¡¡¡¡ CERIIIIIIIIIIIIIIIILLAAAAAAAAAS !!!!!- Murmuraba a la gente...
- ¡¡¡¡¡ AAAAAAAH !!!!!, ¡¡¡¡¡ CERIIIIIIIIIIIIILLAAAAAS !!!!- Ni puto caso...
... y ella temblaba de frío y sus lágrimas caían por su mejilla para abajo hacia el frío suelo debajo de ella. Sin embargo un calorcillo interior como de ardentía de chorizo criollo la reconfortaba, y eso era cuando pensaba en...
- ¡Raúl-José!- Se oyó en la calle de al lado. Ella se estremeció temblando.
- ¡Ya voy!- se oyó responder a Raúl José. Ella se estremeció temblando.
Y Raúl-José apareció por la esquina mientras ella se estremecía temblando y pensaba en su Raúl-José. Esa era la razón por la que Ildefonsa, la pequeña violetera enamorada no se atrevía a hablarle:
- Él es rico y guapo y tiene todo lo que quiera... yo soy una pobre violetera que vende cerillas pa pagarse los vicios... además soy morena y coja y jamás se fijará en mí...- relataba en voz alta como si le importara a nadie…
Pero el destino quiso que ese día Raul-José se fijara en Ildefonsa. Ella se estremeció temblando.
- ¡Eh, tú, jenna! Darme cerillas- le dijo mientras peinaba su melena al viento.
Y el frío le atosigó los pies y ella cayó temblando de frío y de miedo, alterada con todo el vestido manchado, la farda, la blusa y los carcetines.
- Deja que te ayude a levantarte pequeña Ildefonsa
- Pero... ¿Sabes mi nombre?
- Sí, y te amo, y siempre te he amado y te amaré ¿quieres casarte conmigo? Que ciego he estado coño.
- Bueno...- dijo como medio aceptando, aunque se moría por dentro de las ganas de casarse con su Raúl-José de su alma y de su corazón; y aunque era bizca y le costó un huevo de pato, sus ojos se clavaron en los de Raúl José y ambos se llenaron de lágrimas.

La boda fue la más maravillosa que se había conocido en toda la ciudad desde que se casó la reina.
- ¿Verdad que es maravillosa?
- Sí, no he visto otra más maravillosa desde que se casó la reina- Decía la gente educada.
El vestido de Ildefonsa era maravilloso y color hueso y gris, y tan bonito que le disimulaba un poco la cojera. Raúl-José iba tan maravillosamente apuesto con su smoking rojo teja que se tiró a todas las damas de honor, pero eso era por el peo decía él. Su luna de miel fue maravillosa, una semana en Torreblanca, en Málaga que fueron los años más maravillosos de su vida con paseos románticos y la playa y la luna y el Tivoli...
Pero cuando más felices se creían que eran, con dos hijos maravillosos, ella se puso enferma con leucemia triste e incurable y lo changó todo.
- Tu familia no me acepta... Raúl José... ellos son los Ricardo los Alegre y yo solo soy la coja Gamonosa...- sollozaba
- Eso no es cierto y lo sabes.
- ¿Entonces por qué aquellas navidades todo el mundo en tu casa llevaba diademas y gargantillas y yo una cofia y una cadeneta de papé cebolla?
- No empieces.
- ¿Y por qué en la cocina junto al plato del perro hay uno con mi nombre y siempre está lleno?
- Hombre..., si no te lo comes...
- ¡Raúl-José!
- Es broma... es broma... ya sabes que mis hermanos son muy bromistas...
- Sí, como cuando me drogaron y me vendieron a aquella feria ambulante, ¿eso tambien era en broma?
- Eso no es verdad, recuerda lo que dijo mi hermano...
- Sí, ya... que me había confundido con el Aye-aye elefantiásico del buhonero...
- No digas tonterías, mi familia te aprecia...
- Nooo... no me aceptan y nunca me han aceptado y lo sabes y siempre lo has sabido... OOOh... Aaaah... Uuuuh..., Uuuuh... Aaaah... Iiiih...
- ¡Cariño!...por favor no me dejes sólo con los niños, cipote, ay Dios mío...
Y la fuerza de su amor la revivió.
- Es increíble- Decía el doctor -¿Cómo ha podido sanar de una enfermedad incurable?...
Y Raúl-José y su Ildefonsa se miraban con los ojos llenos de lágrimas porque sólo ellos conocían el secreto.
- No puedo creerlo- Repetía el doctor –Llamaré al doctor Nils Holgersson que el es mejor en estos casos y que él te vea; porque tú tienes que tener el tumor como sea... tal vez es que nos hemos equivocado en los análisis o el tumor no ha salido en el scanner porque a veces están como escondidos... de hecho el 95% de los casos de curaciones como la tuya acaban en muerte súbita... Pero no te preocupes, esté donde esté, el doctor Nils Holgersson te lo encontrará aunque tengas que pasarte toda la vida visitando hospitales, y tu existencia se convierta en un agónico trashumar por todas las clínicas de experimentación del mundo, pasando de mano en mano, de aguja en aguja, esquilmando vuestra fortuna en dolorosas terapias de más que dudoso éxito y convirtiéndote en la primera cobaya humana Full time... ¡Animo!
...Pero pasaban los meses, y no encontraban el tumor... Hasta que un día, durante la práctica de una lobotomía...
- Tengo que darle malas noticias señor Ricardo- que así se apedillaba Raúl-José el de los Alegre.
- ¿Mi mujer...?
- Ha muerto, pero le dio tiempo a dar a luz a un chiquillo.
- ¿Ha parío?
- Ha parío.
Y esa fue la forma en la que fueron al funeral de Ildefonsa Gamonosa, la pequeña violetera enamorada, como ella quería ser recordada. La familia Ricardo desheredó al joven Raúl-José sin venir a cuento, pero éste contaba con el apoyo y cariño de su hijo heroinómano Raúl (que llevaba con el caballo más que el Cid que hay en Sevilla) su hija tísica y seropositiva Ilde y el regalo que su esposa le dejara al marchar al otro mundo, el pequeño Gorki, que era mongólico y por eso era el más cariñoso de todos y metía sus oligofrénicas narices en los problemas de todo el mundo cagándola siempre pero dando MUCHO AMOR.

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