domingo, 26 de septiembre de 2010

HUELGA EL 29 DE SEPTIEMBRE...¿IRÁS?

Esa es una pregunta que ultimamente se repite mucho entre los compañeros de trabajo...¿Irás?...¿irás?...¿y tú...vas a ir?...y la respuesta suele ser “..No, yo no le bailo el agua a los cabrones de los Sindicatos!..”
¿Qué ha podido pasar para que después de los recortes tan drásticos y unilaterales que nos han aplicado a lo funcionarios, éstos prefieran castigar a los Sindicatos antes que al Gobierno????

Está claro que aquí los entes sindicales no han movido un dedo (hasta ultimísima hora, cuando todo estaba más que sentenciado...al menos en el ámbito de Justicia)...acuerdos a los que habían llegado se han borrado de un plumazo ante una aparente indiferencia... rumores de connivencia con el Gobierno se mueven por todas partes...y algunos agravios comparativos como ver que a los Sindicatos no se les toca el sueldo por ejercer el mismo derecho que nosotros es algo que ya termina de caldear el ambiente...

Está claro que el personal está realmente mosqueado con estos organismos que parecen buscar con esta huelga más una demostración de su fuerza que una reivindicación social: “Tened mucho cuidado, eh?... seguid contando con nosotros (y agasajándonos con generosas partidas presupuestarias y prerrogativas que nos sean convenientes) porque de lo contrario, formamos una huelga que os cagais...” y desde luego en mucho estoy de acuerdo con ese castigo... pero hacérselas pagar no yendo a la huelga me parece impulsivo y poco inteligente de su parte (en el Gobierno aun deben estar dándole gracias a Dios por permitir que el funcionariado esté a cuernos con sus Sindicatos...algo que ya les vino genial en la fallida huelga que hicimos los de Justicia en Junio)

...al menos a mí no me parece la forma más inteligente de darles un escarmiento...joder, si lo que quereis es que les escueza ¡borraos del Sindicato!...que dejen de percibir vuestras cuotas...que a efectos estadísticos se vea el bajón de afiliados que tienen (algo que les acojonará de cara a sus particulares reivindicaciones), pero coño, no les castigueis yendo a trabajar... de esa forma se consigue no bailarle el agua a los Sindicatos, sí...pero a costa de bailársela al Gobierno (nuestro enemigo común)

Aquí está claro que el castigo es excluyente....o al uno o al otro...Los que secundemos la huelga nos plegamos un poco a que los Sindicatos continúen conservando su estatus chulesco ante el Gobierno, pero al menos elevamos la voz contra los que en última instancia nos han perjudicado de manera directa y alevosa...los que no la secunden estarán castigando a sus Sindicatos por la desidia demostrada, desmereciéndolos ante el Gobierno, demostrándoles el poco poder de convocatoria que tienen...y colocando una enorme sonrisa en la cara de Zapatero, que verá cómo el terremoto que pensaba que se iba a producir se convierte en un leve temblor..

Lamentablemente eso no sólo acaba desmereciendo a los Sindicatos, sino a la fuerza misma de protesta de los trabajadores, que al final se queda en nada (para su alivio y tranquilidad)...eso nos convierte ante sus ojos en dóciles conformistas, algo a lo que ayuda bastante el fatalismo de muchos, que se limitan a decir “¿para qué hacer nada...si este no se baja del burro?” (y como éstos vean que hagan lo que hagan no van a sufrir consecuencias....MALO...que por poco que se consiga, al menos, a la hora de tomar decisiones seguirán sopesando en mayor o menor medida la fuerza de los trabajadores...)

En fin, que el derecho de Huelga es personal, cada cual tiene sus razones para actuar de una manera u otra y cada cual es libre de elegir a quien castigar, pero me da a mí que detrás de ese “no voy porque los Sindicatos no han hecho nada y paso de seguirles el juego” en realidad se esconde un más que lícito “bastante poder adquisitivo he perdido ya como para que encima me quiten un día de sueldo por secundar a estos cabrones”...que esa fue, desde mi punto de vista, la principal razón por la que apenas se secundó en Junio la huelga de Justicia...porque a más de uno ya le he escuchado decir sin tapujos “lo siento pero ahora mismo no me puedo permitir hacer la huelga”(y, ojo, que están en su perfecto derecho de elegir prioridades...pero deberían darse cuenta de que esas prioridades hay que sopesarlas también pensando en las consecuencias que puedan tener a largo plazo...)

Qué quieres que te diga, cada cual tome su decisión con total libertad... pero muy ciego hay que estar para no darse cuenta de que sólo tenemos un palo que dar, una piedra que lanzar o una voz que elevar...y si no lo hacemos ahora...¿para qué la queremos entonces??.

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