viernes, 17 de septiembre de 2010

LAS BICICLETAS SON PARA EL VERANO (o eso dicen..)

Un año más arranqué el verano diciendo eso mismo...”las bicicletas son para el verano!!”…y un año más lo cierro sin haber cogido más pedal que las consabidas pedaletas nocturnas de los viernes, sábados y fiestas de guardar...

Dos curiosos modelos de bicicleta...Al de la izquierda le han puesto un sillín delantero pa que la madre se vaya tragando to los mosquitos mientras el padre se concentra a ver si consigue darle un pespunte en to el cieguini...detrás va su hijo con el banderín que mangó en los coches locos por feria, que como se le enganche en una rama le va a dar semejante latigazo que se va a tirar un mes colgándose la mochila de las orejas...

Aún recuerdo, hace años (añíiiiiisimos) cuando aun no tenía coche y utilizaba la bicicleta durante el verano para ir y venir desde mi campo al pueblo cada vez que quería algo (tampoco está tan lejos...a unos 7-8 km.)... De hecho me acostumbré tanto a cogerla que llegaba a acercarme hasta el videoclub, volvía al campo, y tras ver la peli, me acercaba de nuevo al pueblo a por otra película... Pero ¡ay amigo!...comenzé a hundirme en el negro abismo de la dejadez... Ya no me recorría el camino del tirón, no...ahora quedaba a la vuelta con un colega (que a diferencia mía ha seguido los sanos pasos del deporte) y nos parábamos en una Venta de carretera que hay a mitad de camino, donde nos regalábamos el cuerpo con una tapita de carne con tomate (…en mi caso con su correspondiente cervecita y su par de pitillitos)

...y bueno, como solíamos salir del pueblo cuando caía la tarde, al terminar la obligada parada en la Venta me encontraba en mitad del campo a las tantonas, disfrutando de un idílico paseo por un carril repleto de baches y raices, sin ver tres montaos en un burro, asediado por los joiosmosquitos y con el sillín practicando puching ball en mis pelotas gracias al estupendo estado del firme... y todo eso acompañado de un alegre ritmo respiratorio que sonaba como si un muerto viviente se hubiera tragao un matasuegras (con los cigarritos haciendo reformas en mis pulmones a base de lijadora eléctrica...). Una maravilla oye.

Así que este año, como siempre, la bicicleta (cuyo modelo está ya tan obsoleto que si la pintara de rojo podría hacerla pasar por la Torrot de paseo que tenía mi hermana) se ha vuelto a quedar encerrada...cogiendo polvo y óxido, logrando cada año que la espuma del sillín se vaya resecando y endureciendo más (mientras espera, con ansias homicidas, poder volver a usar mis pelotas para divertirse golpeándolas sin piedad…sobre todo ahora que el joío está como el codo de Chuck Norris) mientras que las ruedas se van pareciendo cada vez más a las pechuzas que salían en “Algo pasa con Mary”… y ya del cambio de piñones mejor ni hablar, que adquirieron voluntad propia y se tiraban todo el camino cambiando de plato y piñón conforme les iba saliendo de los huevos…En fin, qué quieres que te diga...

¡¿Que a cuento de qué viene todo esto?! PO QUE ME ESTOY HACIENDO VIEJO COJONES

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