martes, 8 de febrero de 2011

HISTORIAS PARA NO DORMIR. Una de misterio.

LOS RELATOS DEL TITO JOSELFO.
¿La razón de este relato?... pues la verdad es que ninguna en particular... simplemente quería tocar todos los palos posibles y resulta que la novela policíaca aun no había sido masacrada por mis insuperables artes narrativas. Por supuesto que también la escribí un poco a modo de homenaje de dos de mispersonajes favoritos: Mortadelo y Filemón y el humor a veces absurdo del gran Ibañez (que el día que la lea se sentirá profundamente honrado por verlos tan bien reflejados en mi muy intrigante relato).
Lo mejor de todo...la complejidad de la trama y el sorprendente e inesperado final.

-.EL EXTRAÑO CASO DETECTIVESCO.-
- ¿Qué ocurre?.- Dijo el Inspector Holmes.
- Al parecer ha habido un muerto.- Respondió el teniente Watson.
- Pero ¿qué ocurre?.- Dijo el Inspector Holmes.
-Joder, ¿Te lo escribo en un papel y me lo pego en la frente? que un muerto, coñooooo...- Respondió amablemente Watson.
- Bueno, bueno, hombre...con el geniazo ya- Dijo el Inspector Filemón Holmes que había sacado uno de los primeros puestos en la oposición que se preparó en sus tiempos y la cual le llevó a ser Inspector al contrario que su compañero, Mortadelo Watson que era teniente.

- Por cierto ¿Dónde están los funerarios?
- Buenooooó... que si qué ocurre, qué si dónde están los funerarios...¿pero es que tengo cara de wikipedia o qué? ..joder, que parece que esté uno jugando al Trivial Pursuit en vez de investigando un crimen...
- Mire Mortadelo, tiene usted un serio problema de actitud ¿eh? Pero un problemón de amargaera y escasez de educación que es que lo flipas ¿me comprende usted?
- Uuuuy, uuuuy, a la llorona Filemona no le gusta cómo le hablo...uuuy, que mal le hablo...uuuy, po ya no le hablo más así...no, porque a la llorona File...
(años después aún se comentaba en los pasillos de la Academia de policía lo de aquel inspector que de un bofetón era capaz de provocar tsunamis. También se hicieron muy populares las visitas guiadas para ver la pared de las muelas empotrás que era un portento inexplicable.)
- ¡Ostrás! ¿que ha sío eso que ha sonao tan fuerte?- Preguntó el celador. Pero Filemón se estaba soplando la mano y no podía hablar, y Mortadelo no pudo oir muy bien la pregunta.
-...es como un zumbido en los tímpanos que es que no escucho una mierda.- Le comentaba a su otorrino meses después.

Sin embargo ya se empezaba a hacer tarde porque la tarde se echaba.
- Bueno, yo sólo digo que aquí no viene nadie, y yo no quiero saber nada que después todo se sabe.
- Ni yo.
- Ni yo tampoco.
Y ahí quedó la cosa.

Poco después llegaron a la comisaria en Wall Street, en el centro de Londres y allí mismo les dijo el Inspector Jefe Bond:
- ¿Y qué? ¿de lo del muerto qué?, ¿ya hay conclusiones o no? ¡Decírmelo coño!- Y se echó a llorar porque lo de su divorcio le estaba matando.
- Que va, nada de nada.- Dijo el Inspector Holmes adelantándose al teniente Watson que tampoco sabía una mierda.
- Pues el caso lo requiere... Se ha interesado por el mismo la Reina de Inglaterra, dado el calibre que ha tomado y la alarma social producida y el peligro para la integridad territorial así como la inmediata puesta a disposición judicial del detenido...tela del telón.

El caso al que hacía referencia era la muerte del embajador de los Países de habla hispana, una extraña muerte por lo desconocido de sus aspectos que no había forma de esclarecerlo ni mojeteando el CSI Las Vegas, el CSI Miami y el CSI Nueva York y la Policía Local de Umbrete juntos. Todo lo que se sabía era que había aparecido en el fondo del Thamesis, aparentemente ahogado.
El cadáver no tenía marcas de muerte violenta, solo que le faltaba un brazo, pero eso decía el sargento Agatha Christie que se lo habían comido los pescados.
- Tu inexperiencia te matará algún día, hijo mío.
- Yo no soy tu hijo.
- Ni falta que me hace.

Al cabo de un momento, y dado el cariz que estaban tomando los acontecimientos el Inspector Holmes decidió hacer él mismo la autopsia, él y la ayudante adjunta de autopsias Otilia Scully.
- ¿Scully? ¿está usted ahí señorita Otilia?
- ¡!!!AAAAHHH!!! ¡!!!AAAAHH!!! ¡!!!sangre ,sangre!!! Piiim poon piiin pooonn... Kiin kaan kiiin kaaan kuuunn!!!
El Inspector tuvo que darle un rodillazo en la boca del estomago para que dejara de morderle el codo.
- ¡Quieta coñooo!...Y bien, ¿cuáles son sus conclusiones?
- ¿Loquéloquéloquéloqué?...piiiiiiiiii!!!
- ¿De qué diría usted que ha muerto?
-Yo diría que se ha ahogado,...o asfixiado...ooo, ejem... bueno, de oxigeno; de falta de oxigeno.
- Y la causa...
- Ouuuuaaaahh, pipu pipu pipuuuuu!!!!
- Que cuál es la causaaa, Cojonataaaa.
- ¿Tú quién eérees?
- Soy el inspector Holmes, y venga ya hombre, que no tengo todo el día..
- La falta de oxigeno. Tulú Tulú Tuluuuuuuú!!!! Pin poon pin pooon piiiiinnn!!! Tuluuuuuuuuuú!!!.
El Inspector comenzó a darle puñetazos en el oído para que se calmara un poco.
- Ya está bien oostiaas. Sólo quiero saber si la muerte ha sido una muerte violenta... Y céntrate de una vez, cipote..
- ¿Violenta? VIOLEEENNTAAAAA!!!!! VIOOOLEEEEENNTAAAAA!!!

El inspector Holmes decidió que la autopsia no ayudaría en nada al caso y se dirigió a la salida. En ese momento, la adjunta Scully le dijo con aire grave:
- Inspector, antes de irse debería saber una cosa... Aunque a primera vista parece un ahogamiento normal, he de decirle que el agua que encontramos en los pulmones era ...agua dulce.
- Bueno, es normal ¿no?.. lo encontramos en el río.
-...Ah!, ¿no fue en el mar?
- No
-...Aaaaah... Bueno... po entonce no he dicho ná…- Otro caso más que se quedaría sin resolver. Chungo.

Holmes decidió dirigirse a los bajos fondos. Si alguien sabía algo de extraperlo o ilegalmente, sin duda sería en los bajos fondos donde habitaban todos los chivatos de la policía y la guardia civil española.
- ¿Dónde vaaás?.- Escuchó gritar a la adjunta Otilia desde el hueco del ascensor, donde se había metido envuelta en una sabana. -...No te vayaas ...¿Quieeén bajaa?!

Al fin llegó hasta allí, y contempló el triste espectáculo que ofrecían ante sí las sucias calles de “The three thousand houses Street”, el conocido barrio londinense.
-...Rata!...rata!.- comenzó a llamar en voz baja. Aquí toda precaución era poca.
- Shhhhhh! ¿qué quieres?
- Perdona...¿Sabes...¿Sabes algo?
- ¿De qué?. Ooooh dios mío, es horrible..
- ¿Lo qué?.
- ¡¿Lo qué?!
- Que lo qué.
- Shhhhh!!...coño!... que nos van a escuchar.
- Bueno...¿Lo qué?
- El horrible asesinato...¿le habéis practicado ya la autopsia?
- Nada revelador e igualmente intrigante.
- Mantenme informado Holmes, que esto está que promete...
-...Vale... Ni puta idea ¿no?
- Siiií... lo que pasa es que... ven luego ¿vale?... que luego es mejor y te lo digo todo... ¿vale? mejor luego...
- No tienes ni idea cabrón
- Shhhh!... ¿es que quieres hundirme? Y baja la voz, que parece que te hayas tragao una tinaja...
- No tienes ni pajolera. Matao. Vaya mierda de confidente, no me dices nunca nada... estás siempre con excusas y no te enteras de nada de nada... vete al carajo tío que eres mas malo que ojú; ojú que malo eres... que mieerdaa, a ver que hago ahora.
- Maricón que eres maricón, que me vas a buscar la ruina ayatuvea, que tu no me conoces, que estoy metido en los peores bollos... Mira lo que te digo, que si te dijera lo que sé, tendría que matarte…
- Peliculero
- Que no, que no….que soy jediondo, que el suburbio es...como si fuera yo ¿jabe?, que conozco las peores historias y los peores fregaos que le helarían la sangre al más pintao y que no te los digo porque eres un pasma y la poli apesta ...y eres madero... y... y picoleto y seguridad en hipercor... y yo soy el rata tío, ...que nado en mierda... que me drogo...- En ese momento se arremangó y le enseñó el brazo.- Mira, mira...
- Menudo pringao.
- Noooo, ... ¿qué quieres saber? ¿eh?...¿qué quieres saber? Que lo tengo to controlao chavá, que yo controlo ¿eh?...que esto es mi mundo y ya se yo hasta cómo tiene la cara el tío ese, chavá..

La cosa se iba poniendo cada vez peor. A saber: la inspección ocular no mostraba nada, la autopsia no arrojaba ningún dato revelador e igualmente intrigante y el rata...el rata, mejor no hablar del tema. Todo apuntaba a un simple accidente. No podía ser, llevaba más de cuatro años sin resolver un puto caso. Esta era su oportunidad.
De pronto, su iluminada mente se iluminó. Sin darse cuenta encontró la clave...
- ¡Pues claro!... ¡un moro!,... eso es lo que necesito... un moro... un poco de electricidad en los testículos y le hago decir que...- En ese momento apareció el teniente Watson por la esquina. Holmes se dirigió a él con aire satisfecho. Había esclarecido el caso de forma contundente e irreprochable.
- Watson, Watson, querido amigo. ¿dónde va usted tan rápido?
-Nada, nada... es que tengo prisa... luego nos vemos, ea adiós.
- Perooo... bueno vale. ¿Quién va a su lado?
-¿Lo qué?... no, no, nada.
-A tu lado, en el coche ...va esposado... ¡CABRON!.. Es un moro so cabrón, ¿pero qué pretendías? ¡corrupto!, cabrón robaideas... dame pacá ese moro!
- Que no, que no... que solo vamos a echar una servesita... adiós, adiós, si me quereis irse. Mañana por la mañana nos vemos. Adiós, hasta mañana si Dios quiere.
- Hijo puuuta, sal del coche, que te voy a contá una cosa... que no te va a pasar nada hombre...que sólo es pa hablá un momentillo..
En ese momento Watson salió del coche y comenzó a correr calle arriba.
-¡Tranquilicese jefe! ¡corcholis!... que ha sido todo una confusión.
- Ya, ya ... ya verá cuando le atrape, ya Grrrrrr!
Y Holmes comenzó a perseguirle de manera cómica con un palo de madera con una puntilla clavada y FIN.

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